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INICIOS y VASCOS

Historia vascos Toro de Lascaux
A tenor de lo investigado por el profesor Fernando GARCIA DE CORTAZAR procede establecer tres periodos básicos iniciales de la Península Ibérica :
1.- Los habitantes ORIUNDOS o descendientes de los que procedentes de África se han hallado en Atapuerca.
2.- Los que la invadieron procediendo del norte, desde Francia, Alemania, etc.
3.- Los que se establecieron en el sur y venían de Oriente.


INDICE DE ESTA PÁGINA
Datos básicos de inicio peninsular
Prehistoria certificable
La Tribu Vasca
Campos Catalaunicos


DATOS BÁSICOS SOBRE INICIOS DE PENINSULA IBÉRICA


LOS ORIUNDOS


Hacia los años 100.000 a.C. en la Península se había asentado el homus NEANDERTHAL, dedicado a la caza y a la recolección de frutos.En los años 30.000 a. C., lo sustituye el CROMAGNOM, que fabrica utensilios y pinta en las cuevas de Cantabria sus bisontes y caballos. Y sigue siendo cazador.

En los años 3.500 a. C., la evolución da paso al hombre Neolítico, que cultiva la tierra y se reagrupa en comunidades, formando grandes poblados rodeados de murallas y en donde, dejando la piedra, trabajan el cobre y luego el bronce..

Hacia el año 2.000 a. C., comienza la Edad de Bronce o periodo en el que trabajan el oro y la plata, y construyen grandes megalitos desde Galicia al PAIS VASCO y desde Cataluña a Andalucia.


LOS COLONIZADORES


Por los años 1.000 a. C. , mercaderes FENICIOS venidos de Oriente arrumban a las costas de Levante y Andalucia. Y el Norte era visitado por tribus llegadas de Europa. Hombres y mujeres procedentes de Francia, Suiza y norte de Italia se internan en Cataluña (Campos de Urnas), así comogentes del Rhin se establecen en el valle del Ebro atravesando las zonas cantábricas.
Son los Celtas.
Hasta ese momento, a los habitantes de la Península se les denomina IBEROS.

En el sur, los habitantes nativos mantienen una monarquía, la de Tartesos, en la que es destacable el mítico rey Argantonio.

Durante los siglos VIII y VII a.de C., los fenicios de SIDÓN y TIRO descubren los ricos yacimientos minerales del sur, y fundan una cadena de factorías de las que nacerían Cádiz, Málaga e Ibiza.

ARGANTONIO : Algunos le otorgan un reinado de 80 años (del 630 adC al 550 adC) y una vida de 120, como Herodoto, otros llegan hasta 150 (Plinio). Incluso algunos aventuran a darle la inaudita edad de 3 siglos. Obviamente, esto único es una exageración, pero confirma la idea de que disfrutó de longevidad y un largo reinado.

Estos forasteros de Oriente se mezclan con los nativos y les enseñan a utilizar el torno de alfarería, la producción de artesanía en marfil, el cultivo de la vid y el olivar, la metalurgia de hierro y plata, lo que enriquecía a los jefes locales en sus transacciones con las expediciones de griegos y fenicios.Cádiz se convierte en la capital de la plata del Mediterraneo.

Los textos griegos cuentan cómo todos estos núcleos de poblaciones mezcladas formaron el Reino de Tartesos mediante una confederación de reyezuelos locales.

Simultáneamente, marinos griegos de su colonia de Marsella establecieron una corriente de intercambios comerciales.
En el siglo VI a. C., Tiro caía en manos de Nabucodonosor (573 a.C) provocando el colapso de Fenicia con el consiguiente caos en las zonas y factorías de influencia en Andalucia.CARTAGO, ciudad fenicia de la actual Túnez, se convierte en el nuevo colonizador y explotador de las riquezas del sur peninsular.

Cataluña, Levante y Andalucia son pues el mosaico de mezclas de fenicios, griegos y cartagineses a los que se denomina pueblos ibéricos por parte de los romanos, mientras el norte y la meseta se hallaban bajo la influencia de los celtas.


CARTAGINESES y ROMANOS.


Los cartagineses, una vez consolidada su fuerza en donde antes habían estado los fenicios y griegos, se lanzan a la conquista comercial de Egipto y Sicilia en el siglo IV a. de nuestra Era, enfrentándose a los intereses militares y mercantiles de los romanos.

Entre los años 264 y 241 a. de C., colisionan en la primera guerra púnica los ejércitos de Roma y Cartago, siendo derrotados y humillados los segundos.Amilcar Barca entra en Cádiz y desde alli avanza hacia todo el Levante y Andalucia generando nuevas explotaciones minerales y comerciales.

Aníbal destruye Sagunto, y Roma le declara la guerra de nuevo (218 a. de C.).. Sube los Alpes, tras atravesar los Pirineos y la zona norte peninsular, arrasando Italia pero sin tomar Roma.
El general romano Escipión el africano derrota a los generales cartagineses en Zama (norte de África) y comienza el inicio de la dominación romana de la Península.

En el año 73 a.C., en Munda (Andalucia) se enfrentaron los ejércitos romanos de Pompeyo (fundador de Pamplona) y de Julio Cesar, lo que suponía la llave de acceso al poder de Roma para Julio Cesar.
Durante la República, Roma fundó Pamplona, Calahorra, Tarragona, Sevilla, Córdoba, y Valencia. Con Octavio Augusto (año 25 a.C) se fundaron las 20 colonias entre las que cabe destacar Mérida, Zaragoza,, Astorga, Lugo, etc. y con una división administrativa de la Península en tres zonas : Bética, Tarraconense y Lusitania.

A la Tarraconense pertenecía todo el norte peninsular, incluida Navarra y PAIS VASCO y CANTABRIA. Los ejércitos extendieron las prospecciones mineras hacia tierras a las que no habían llegado ni fenicios ni cartagineses, como los yacimientos de oro de Asturias y Galicia.
La nueva coyuntura comercial propiciada por Augusto, las factorías de Málaga, Almuñecar, Cádiz y Cartagena impulsaron la producción de salazones y olivares, la construcción de fábricas de cerámica y la pesca.

Durante el siglo III llegó la crísis del Imperio y de Hispania. Surgió en Galicia, Duero y Tajo el priscilianismo o herejía propagada por Prisciliano, obispo de Ávila, que sería ejecutado en el 385.


VISIGODOS (siglo V)


Con la decadencia del Imperio, los SUEVOS ocupan Galicia, los ALANOS la Lusitania y Cartaginense, y los VANDALOS se asientan en la Bética.

Pero los VISIGODOS desplazan a todas estas tribus y se alzan con los restos del Imperio ( en el siglo V), ya que habían sido contratados por Roma como mercenarios para conservar el orden y la cultura romana en Hispania.
Se enfrentaron a las baugadas o saqueadores de fincas, a las tribus salvajes de astures, cántabros y VASCONES.
Establecen su capital en TOLEDO y ocupan toda la Península
A la muerte de VITIZA en el año 710, y la llegada de Don Rodrigo, se abrieron las puertas para la entrada de TARIK por Tarifa al frente de 7.000 bereberes.


LOS MOROS o mauritanos (711)


En tres años ocupan toda la península, salvo las zonas montañosas del Cantábrico y los Pirineos ( Astures, Cántabros, Vascones y celtas de Guipuzcoa, Vizcaya y Alava.). Bajo ellos, los habitantes que se musulmanizaron (muladíes) convivieron con judíos y mozárabes (cristianos).

La alianza de astures, cántabros y vascones permitió crear el REINO ASTUR, único no sometido, desde el inicio, a los musulmanes.

En el año 929, Abd-al-Rahman III se independizó de Damasco, instauró el califato en Córdoba, construyó su palacio Medina Azahara en donde instaló la muestra de todas las riquezas acumuladas, y edificó la gran Mezquita.

Desde el Emperador Oton de Alemania hasta los mercaderes y reyes del mundo visitaban su corte, al considerarla la más fastuosa y poderosa del Orbe.
Se traducen las obras de Aristóteles y de los filósofos y científico-matemáticos griegos de la Grecia clásica.
Fueron los años más fascinantes de la Historia del Islam.En el 971, tras la muerte del Califa Al Hakam II, se derrumba el imperio hasta entonces creado y sólo se salva el periodo en el que ALMANZOR secuestra el poder real y sus tropas saquean León, Castilla, Barcelona y Santiago de Compostela.



LOS REINOS DEL NORTE.


Primero fue el ASTUR, probablemente el proveniente de Don Pelayo que hizo frente en Covadonga a las primeras invasiones musulmanas, en el 722.Entre los asaltantes islámicos y las ambiciones de los Francos, nació el reyno de Pamplona en la persona de Iñigo Arista, el cual se extendió por la Ribera navarra y La Rioja..

Posteriormente, los hijos del rey navarro Sancho III fueron los primeros reyes de Castilla, Aragón y León, que junto con Navarra formaron la España cristiana frente a la España islámica.En Cataluña brotaron cinco condados : Barcelona, Gerona, Ausona, Rosellón y Urgel sometidos al vasallaje de los francos carolingios.

vascos Paisaje
PREHISTORIA CERTIFICABLE
Atapuerca permite aventurar la existencia de un hombre, el Homo antecesor, que hace aproximadamente un millón de años vivía en suelo ibérico en condición de nómada, vagando de un lugar a otro en busca de alimentos y cobijo.

Había llegado de África y su paso por el mundo quedaría encerrado entre esqueletos humanos, cantos tallados... y toda una serie de hallazgos arqueológicos que recoge el caminar del primer hombre por tierras de Europa. (...)


Hacia el año 100.000 a.C. la península Ibérica acogería otro inquilino, el Homo sapiens o de Neanderthal, que poco a poco irá perfeccionando la industria de piedra del hombre primitivo y protagonizará los primeros ritos funerarios.

Setenta milenios después, el hombre de Cromagnon desterrará de Europa al Neanderthal e introducirá importantes innovaciones en la fabricación del utillaje, adaptándolo a su entorno físico y a las necesidades de una economía recolectora y cazadora.
La fantasía del Cromagnon daría a luz nuevos instrumentos líticos o mejoradas herramientas de asta y hueso, arpones, propulsores o agujas de coser, que muy pronto se extendieron por todos los núcleos habitados de la España prehistórica.

Al mismo tiempo el arte rupestre bañaría de pinturas las paredes de las cuevas de Altamira. Allí, en las tierras de Cantabria, en las representaciones polícromas de bisontes, caballos o ciervos quedaría retratado todo el misterio de una era señalada por el aliento de la supervivencia.

Entre los años 5000 y 3500 a.C. el vendaval del Neolítico barrerá la vida errante de los primitivos cazadores. Con la mirada puesta en la tierra, las comunidades aumentan la disponibilidad de alimentos, crecen, se agrupan y construyen los primeros signos de vida urbana mediante pobres agrupaciones hechas de casas de piedra y adobe.

Al igual que ocurrirá más tarde, cuando desembarquen en la Península los mercaderes griegos y fenicios, las nuevas corrientes culturales encuentran pronto acomodo en la región andaluza y levantina, retrasando su entrada en la Meseta y el NORTE.

Hacia el año 2.000 a.C. daría comienzo la Edad del Bronce. El poblado más conocido de este período es El Argar, situado en el sureste de la Península, donde la explotación minera y los objetos de oro y plata arrinconaron la industria de piedra y hueso.

Al decaer el segundo milenio, la península Ibérica se integrará en las rutas marítimas de comerciantes y aventureros del Mediterráneo y entablará relaciones con gentes de la Europa continental.
Contagiados por la fiebre de plata que recorre las rutas del Mare Nostrum, mercaderes venidos de Oriente arribarán a las costas del sur y el Levante. Allí estrecharían lazos comerciales con las comunidades indígenas y fundarían nuevas colonias, diseminando su cultura y artesanía, sus delicadas cerámicas y piezas de orfebrería por todas las aldeas.

Entretanto, la Meseta se encerraba en la tradición y el NORTE era visitado por hombres y mujeres procedentes de Europa.
Bajo el hechizo de gentes transpirenaicas y el exotismo oriental, la península Ibérica iniciará su peregrinaje -primero en los RELATOS de viajeros y poetas y después en las viejas CRÓNICAS de los historiadores griegos y romanos- a través de los caminos de la Historia.

vascos Campo navarro
LA TRIBU VASCA


En los primeros tiempos de la invasión musulmana de España, los vascos CARECÍAN de lazos políticos que los unieran y no tenían una clara "idea de conciencia nacional", algo que ha sido reconocido incluso por autores tan marcadamente nacionalistas como fray Bernardino de Estella.Ni tampoco después hasta el siglo XX.

Sin embargo, cuando el reino de Navarra se convierte en una formación política que podría calificarse sin ambages de vascona, la nota característica con la que se autodefinen sus monarcas no es la de ser "reyes vascos" sino "rey de las Españas".

Ese, y no otro, es el título que aparece, por ejemplo, en el acta de traslación del cuerpo del rey Sancho Garcés III a san Millán el 14 de mayo de 1030.

Al igual que Alfonso III de León -que se autodenominó "rex totius Hispaniae" la meta de los reyes navarros, compartida con otros reyes peninsulares, no era construir un ESTADO VASCO sino reconquistar España, la España sometida en esos momentos a los invasores islámicos.

No extraña por ello que emparentaran con aragoneses, asturianos, leoneses y castellanos en un intento de hacer avanzar la empresa reconquistadora común.

Era un rey navarro el que en el Decreto de restauración de la catedral de Pamplona se refería a "nuestra patria, España" hace poco menos de un milenio.
Tampoco extraña, por ello, que para escándalo de los historiadores nacionalistas, utilizara más el ROMANCE NAVARRO que el euskera y dejara que esta lengua se perdiera en tierra de La Rioja, de Alava y de la Ribera navarra convirtiéndola en una lengua tan vasca como el vascuence hace ya siglos.
No era Castilla -una entidad minúscula entonces nacida del impulso navarro- la que acababa con el euskera sino que los reyes euskaldunes de Navarra, como lamenta nuevamente fray Bernardino de Estella, "se dieron mucha prisa en adoptar la lengua castellana para redactar sus documentos, adelantándose unos 60 años a los mismos reyes de Castilla".
Y éste fraile es el que se inventó aquello de que "Adan y Eva hablaban en eusquera".



vascos Barra
vascos Fresco romano
CAMPOS CATALAUNICOS

A mediados del siglo IV el rey huno Balamber atacó el reino alano que en esos momentos se extendía entre los ríos Volga y Don y derrotó a este pueblo, obligándole a huir hacia el suroeste.

Posteriormente avanzaron hacia la cuenca del Dnieper, donde derrotaron a los ostrogodos en 370: una parte de éstos se refugió en las tierras de sus vecinos visigodos, pero la mayoría fue forzada a servir en el ejército huno.

Por último, los hunos cruzaron el Dniéster en 376 y derrotaron también a los visigodos, que solicitaron asilo al Imperio Romano de Oriente. Las tierras en poder de los hunos se extendían ya desde el Caspio al Danubio.

Los visigodos se rebelaron contra los romanos en el año 378 y saquearon varias ciudades romanas en los Balcanes.

Aprovechando el caos desatado por los godos y otros pueblos germánicos, el rey huno Rua cruzó el Danubio en 432 y atacó a los romanos con tal fuerza que el emperador Teodosio II tuvo que pactar con él la entrega de 115 kg. de oro anuales para conseguir la paz.

En el año 434 Rua murió dejando el trono de forma conjunta a sus sobrinos Atila y Bleda, hijos de su hermano Mundzuk.


También lucharon contra los eslavos y los germanos, ocasionando un efecto dominó que hizo que burgundios, francos, sajones, anglos y jutos invadieran el Imperio Romano de Occidente.


En 439 acusaron a los romanos de romper el acuerdo después de que el obispo de Margus (cerca de la actual Belgrado) cruzara el Danubio y profanara las tumbas reales hunas que había en su orilla norte.

Atila y Bleda saquearon varias ciudades romanas, entre ellas Margus, Viminacium, Sigindunum (Belgrado), Naissus (Nis), Serdica (Sofía) y Filípolis (Plovdiv).

Tras ello, Teodosio consiguió la paz entregando una indemnización y triplicando los tributos.

Atila se coronó rey único después de que muriera su hermano durante una cacería en 445, probablemente asesinado por él.

Inmediatamente inició una política aún más agresiva que la anterior, rompió la tregua y penetró con su ejército en Iliria, destruyéndolo todo a su paso y tomando un buen número de prisioneros a los que obligó a servir en su ejército.

Las hordas hunas llegaron a alcanzar las Termópilas, y si no entraron en la misma Constantinopla fue porque carecían de material de asedio para vencer sus fuertes murallas.


Tras la muerte de Teodosio, su sucesor, Marciano, se negó a seguir pagando tributo. Atila dio poca importancia al asunto, puesto que ya quedaba poca cosa que saquear en los Balcanes. Entonces se dirigió a Occidente.


Entró en la Galia en 451 aliado con los vándalos, llegando hasta las puertas de Orleáns.

Se dice que todo el camino entre esta ciudad y las tierras de Panonia (actual Hungría), donde los hunos tenían su campamento principal, fue sembrada de estacas con las cabezas de las víctimas.

Cerca de Orleáns, en los Campos Cataláunicos, el general romano Flavio Aecio le sorprendió atacándole con un heterogéneo grupo fomado por visigodos, francos, burgundios, alanos y galorromanos, derrotando a Atila y sus fuerzas formadas en gran parte por ostrogodos, pero la partida a última hora de los visigodos le permitió escapar con un buen número de soldados.

Al año siguiente invadió Italia, haciendo huir al emperador Valentiniano III de Rávena y llegando a las mismas puertas de Roma.

La ciudad sólo se salvó tras una entrevista con el papa León I Magno, que le convenció para que se retirase sin destruir la ciudad.
Tras su retirada, Atila murió durante su noche de bodas, en 453.

Le sucedió su hijo Ellak, que hubo de hacer frente a la sublevación de sus hermanos Dengizik y Ernak, así como de varios pueblos sometidos que le derrotaron en la Batalla de Nedao.


Se ha señalado también que los ávaros y los búlgaros podrían ser descendientes de los hunos.

vascos Cuadriga
FLAVIO AECIO y ATILA


El ejército de Atila había invadido las Galias con la excusa de reclamar la mitad del Imperio Romano de Occidente como dote por su pretendido matrimonio con HONORIA, hermana del emperador occidental Valentiniano III.

Después de arrasar todo el Norte de la Galia y asediar Orleans, Atila salió al encuentro del ejército enemigo para no verse sorprendido y acorralado frente a las murallas de la ciudad, y decidió enfrentarse a los romanos y sus aliados en campo abierto.

Formaban sus tropas toda suerte de pueblos germanos aliados y vasallos, desde los Urales hasta el Rin, de entre los que destacaban los Ostrogodos, o Godos Orientales.

El ejército romano estaba comandado por el "magister militum" Flavio AECIO, apodado por los historiadores como "el último de los romanos" por sus denodados esfuerzos por defender un Imperio Occidental que se derrumbaba a pasos agigantados.
Era éste un semi-bárbaro que de niño se había criado entre los hunos y otros bárbaros, y que por ello conocía bien sus costumbres y su modo de obrar.

Las virtudes como diplomático y hábil negociador de Aecio no eran menos que las que tenía como militar, así que logró convencer a Teodorico, rey de los Visigodos asentados en la Aquitania como "foederati" de la necesidad de una alianza para hacer frente a la invasión huna, que también ponía en peligro el llamado reino visigodo de Tolosa.
Teodorico titubeó pero finalmente decidió aliarse con Aecio, y esto animó a otros pueblos germanos asentados en la Galia a unirse a los romanos.

Finalmente, aquel día de junio del 451 d. de C. se encontraron en la llanura de Chalons los dos ejércitos.

Los historiadores de la época hablan de un total que ambos bandos superaban el medio millón de hombres, pero esta cifra es seguramente exagerada y habría que reducirla a más de la mitad.

En cualquier caso, prácticamente TODAS LAS NACIONES DE EUROPA se enfrentaron en Chalons, en lo que fue sin duda una de las batallas más grandes e importantes de la Historia: hunos, germanos, ostrogodos, alanos, visigodos, francos, romanos... Algunos francos decidieron unirse a los romanos, mientras que otros se unieron a las huestes germanas del rey huno.

Llegado el momento del enfrentamiento, los hunos se situaron en el centro, con sus fieles aliados ostrogodos a la izquierda y los aliados germanos en el flanco derecho, de entre los que destacaban los gépidos.

Los romanos por su parte, junto con los francos, lograron situarse sobre una pequeña colina que dominaba la llanura frente al flanco derecho de Atila, y con los visigodos de Teodorico en el flanco derecho; en el centro dispusieron a los alanos, de quienes tanto Aecio como Teodorico no tenían por segura su lealtad, de modo que les resultara difícil traicionarles y abandonar el campo de batalla.

Tras arengar a sus tropas y animarles a pesar de la toma estratégica de la colina por los romanos, el ejército de Atila inició la batalla tiñendo el cielo de negro con sus flechas.

Atacó entonces a los alanos en el centro, mientras que los ostrogodos embestían a los visigodos.

En un principio Atila obtuvo una gran ventaja al atravesar con facilidad el centro enemigo defendido por los alanos, pero los romanos resistían en sus posiciones en la colina, y Atila dirigió a sus hunos contra los visigodos de Teodorico; éste se batía contra los enemigos en primera línea de combate, gritando sobre su caballo y arengando a sus hombres a seguir combatiendo, cuando por razones no muy claras fue muerto en combate.

Al saberse esto, los visigodos de la retaguardia nombraron inmediatamente a su hermano Turismundo como nuevo rey, y éste prosiguió la batalla lanzando de nuevo a sus hombres contra los ostrogodos, que fueron finalmente rechazados.

Atila se encontraba entonces en una difícil posición, entre los visigodos de Turismundo y los romanos de Aecio; la colina defendida por los romanos había costado un gran número de vidas y a pesar de todo no había sido tomada, y ante la perspectiva de verse rodeado emprendió la huida hacia el círculo de carromatos que protegía su campamento, donde se refugió mientras los hunos no dejaban de disparar flechas desde su interior para defenderlo.

Aquí se inicia un momento que entre los historiadores ha creado no pocas especulaciones. El caso es que en lugar de asestar el golpe final a los hunos y a Atila, que ordenó incluso preparar su pira funeraria para evitar ser cogido vivo, Aecio no atacó las posiciones defensivas de Atila y este pudo, más tarde, retirarse más allá de la frontera del Rin.

La opinión de Jordanes, historiador de la época que nuetros contemporáneos han hecho suya también, es que Aecio no quería romper el equilibrio de fuerzas existentes y pensó que aplastar a los hunos podría dar alas a los visigodos para expandirse por toda la Galia y amenazar la misma Roma. Pero no hay que olvidar que Jordanes, era visigodo...

Es cierto que Aecio había hecho y desecho alianzas con varios pueblos germanos (especialmente los hunos) antes de la aparición de Atila, pero no parece claro que pudiese pensar en algún beneficio que reportase el permitir a Atila conservar su ejército (que de hecho al año siguiente invadió Italia), y tampoco podía tener muchos motivos para temer a los visigodos, que hasta entonces se habían asentado pacíficamente en la Aquitania como "foederati".

Sí parece más probable que Turismundo, una vez repelido el ataque huno en el que se había visto envuelto, no respetase la alianza con los romanos que su hermano fallecido había sellado (al fin y al cabo él no la había firmado, y no tenía por qué estar de acuerdo con su hermano...), y optase por regresar rápidamente a Tolosa para asegurar su puesto en el trono frente a las habituales luchas internas visigodas por el poder (como más adelante se vería).

En definitiva, los visigodos abandonaron a sus aliados en pleno campo de batalla, pero esto no podía escribirlo Jordanes. Aecio actuó de la única forma posible, reducidas sus fuerzas a sus propios hombres (una sombra de lo que fueron las legiones de Augusto y Trajano), y con el peligro de sufrir una derrota atacando a un enemigo acorralado que le dejase libres las puertas de la Galia y de toda Italia...

AECIO, TURISMUNDO y ATILA abandonaron el campo de batalla de Chalons dejando tras de sí tantos cadáveres, que según los contemporáneos las almas de los muertos siguieron luchando en el lugar durante varias noches y, durante generaciones, los campesinos de la zona siguieron desenterrando huesos y armas mientras labraban la tierra.

Esa batalla se denominó la de los CAMPOS CATALAUNICOS.

En cualquier caso, al año siguiente Atila lo intentó de nuevo invadiendo Italia, y sólo la superstición endémica del rey huno unida a la peste y la hambruna que amenazaba su ejército lo detuvo de seguir avanzando hacia Roma (la historia del encuentro entre Atila y el Papa Leon I fue un hecho circunstancial, posteriormente magnificado por la Iglesia).

La retirada de Atila y su muerte al año siguiente supusieron sendos reveses para la imagen de que gozaba Aecio ante Valentiniano III, que sospechaba que su mejor general tenía aspiraciones al trono imperial.

Aecio había apostado desde el principio de la invasión de Italia por una solución militar a pesar de lo reducido de sus fuerzas, pero Valentiniano III prefirió permanecer a la defensiva y resistir desde Roma; con la muerte de Atila en 453 DC, el emperador occidental pensó que la habilidad negociadora y militar de Aecio ya no lo eran tan necesarias, ahora que había desaparecido el peligro de Atila...

Por estas razones, y alentado por las habituales intrigas palaciegas, en el año 454 d. de C. Valentiniano III lo mandó llamar a Palacio y él mismo asesinó por sorpresa a Aecio atravesándole con la espada imperial.

Al año siguiente, dos antiguos oficiales de Aecio asesinaron al emperador durante un desfile, seguramente a instancias del influyente y rico senador romano Petronio Máximo, que aspiraba al trono.



Las guerras contra vándalos y alanos habían limpiado de bárbaros el centro y este de Hispania; con los suevos fortificados en el noroeste (Galicia) y se llegó a un pacto por el cual una hija de Teodorico se casó con el rey suevo Requiario.

En el 449 parecía que llegaban buenos aires para Teodorico (sucesor de Walia), pero el único viento dispuesto a imponerse era el del feroz ATILA.

La batalla librada por los romanos y sus aliados contra los HUNOS y afines en los campos Mauriacus o Catalaúnicos se puede considerar como el principio del fin para el Imperio Romano de Occidente.

A pesar de la aplastante victoria en ese año 451 cuando se libró el combate, Roma empezó a entender que su historia se acababa para dar paso a la creación de futuros estados europeos.

Desde los Catalaúnicos, los pueblos germánicos tomaron conciencia de lo que podían llegar a ser. En esos campos germinó sin duda la Europa medieval.

Los hunos venían asolando el continente desde hacía un siglo; su avance impulsó a los pueblos germánicos hacia los dominios imperiales con las consecuencias que conocemos.

El históricamente maltratado Atila había conseguido reunificar a todas las tribus hunicas, considerándose a sí mismo como la cabeza del que sería un efimero imperio.

El llamado "Azote de Dios" provocó durante muchos años episodios oscuros y sangrientos.

Su aparición en la historia coincidió nefastamente con terremotos y cataclismos en Hispania, Galias y otras zonas del Imperio.

Parecía que el bárbaro llegaba para anunciar el fin del mundo. Buscó en medio de la vorágine una guinda a su pastel de gloria y ésta fue Honoria, la hermana de Valentiniano III, al que pidió su mano con el fin de estrechar lazos de amistad que evitaran mayores males a la maltrecha Roma.

Era el momento de vengarse de Roma, y pretendía conseguirlo con uno de los mayores ejércitos que hasta entonces había reunido.

En esa hueste integrada por 500.000 guerreros de hunos, cabalgaban ostrogodos, escitas, sármatas, hérpidos y un sinfin de tribus germánicas.

Frente a ellos, AECIO, magister rnilitum de Roma, un hombre que había pasado su infancia junto a los hunos y que, por tanto, conocía a la perfección las formas y maneras de combatir de esta terrible gente.

Los romanos prepararon un formidable ejército con los gentes aportados por visigodos, alanos, burgundios y francos más de los propios soldados imperiales.
El choque entre las dos masas guerreras se produjo a 20 kms. de la ciudad francesa de Troyes.

En pocas horas, las tropas del orgulloso Atila fueron superadas, sobre todo gracias a la destreza que los visigodos demostraron en momentos puntuales.

La victoria fue aplastante para Roma, y el propio Atila llegó a ordena se levantara una pira funeraria para quemarse antes de ser cogido prisionero.

Sobre el campo de batalla yacían 160.000 hombres de ambos bandos.


¿Pero qué había pasado mientras tanto con el leal Teodorico ?

Los visigodos combatieron bien, incluso se mostraron fundamentales para el éxito de la batalla, pero a costa de perder a su veterano monarca.

Parece probado que Teodorico murió en los primeros lances del choque. Según cuentan, cayó de su caballo mientras alentaba a las tropas; sin embargo, lo más factible es que fuera víctima de un dardo lanzado por el general ostrogodo Andagis.

El valeroso TURISMUNDO asumió con decisión la dirección del ejército visigodo, demostrando en ocasiones mayor conocimiento bélico que el propio general Aecio.

El joven, una vez finalizado todo, ordenó quemar el cadáver de su padre siguiendo la costumbre guerrera. Los rituales funerarios dedicados al gran rey Teodorico I culminaron la épica jornada de los Catalaúnicos.
> La nobleza y los generales visigodos que se encontraban en aquellos campos no tuvieron ninguna duda sobre quién debía ser el nuevo monarca del reino de Tolosa.

Conocida es la enemistad que surgió entre Aecio y Turismundo en la batalla anteriormente referida. Cuentan que, tras la victoria, el jefe visigodo propuso al romano rematar la faena aniquilando el campamento base de Atila, pero Aecio se negó a ello, posiblemente temeroso del ímpetu y sabiduría militar demostrados por el brillante rey Turismundo.

Roma no podía consentir bajo ningún concepto que los visigodos se apuntaran el tanto de haber destruido al todopoderoso Atila. Una vez terminada la campaña, las tropas federadas se disolvieron regresando a sus lugares de origen o a los territorios adjudicados.

Tal fue el caso de los alanos establecidos en Orleáns, contra los que muy pronto se revolvió el impaciente Turismundo, ávido de nuevas tierras para su creciente reino de Tolosa.
El avance sobre el río Loira fue fulgurante: en pocas semanas los grupos alanos fueron vencidos y fraccionados.

¿Osarían los visigodos luchar contra Roma?

A Turismundo no habría que hacerle esta pregunta. En el 453 sitió la ciudad romana de Troyes, todo un desafio para el enojado general Aecio, que pronto comenzó a urdir un plan para la desaparición de aquel incómodo rey.

Y fue asesinado por sus propios hermanos siguiendo indicaciones del general romano AECIO.

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JAVIER AROCENA

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