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VASCOS EN EL MUNDO
Por una y mil causas, a mediados del siglo XIX, se produjo un intenso proceso de industrialización del País Vasco, menos intenso o ausente en el resto de España, salvo Cataluña.En poco tiempo con el hierro de sus minas en Vizcaya y Guipúzcoa se fabricó acero y con el acero vasco, los vascos construyeron barcos, bicicletas, armas, maquinarias y ferrocarriles.

vascos RENOIR
INDICE DE ESTA PÁGINA
Vascos y pueblos hispánicos
Vascos en el Siglo XIX
La falacia del "euskera"
Las mentiras de Sabino
Matanzas en barcos-prisiones
Aguirre visita a Hitler
Un chivato al servicio de la Cía
El Cura que ayudó a los asesinos
Chantaje del PNV al PSOE
Nacionalismo
55%, uno, y 20% dos apellidos vascos
De cómo inventaron la palabra "EUSKADI"
Huida de universitarios
Don Pío Baroja y Don Miguel de Unamuno
     
vascos NEW YORK


VASCOS Y PUEBLOS HISPÁNICOS

Navarros y vascos están de lleno metidos en los procesos germinales de Castilla, de Aragón y de España. Por ejemplo, la interacción del pequeño reino de Navarra con el Califato de Córdoba en los siglos IX y X, es uno de los episodios más ilustrativos del proceso formativo de Castilla, que adquiere jerarquía de reino a partir de entonces.

En el siglo XV, los vascos -a diferencia de los catalanes- no sufrieron con la unión de Castilla y Aragón. Por el contrario, el partido que tomaron las provincias vascongadas en la guerra entre Isabel y Fernando y Alfonso V El Africano de Portugal, los castellanos partidarios de La Beltraneja, y el rey Luis XI de Francia, les ganó el favor del triunfador y el reconocimiento de sus fueros, jurados solemnemente el 30 de julio de 1476 por Fernando bajo la sombra del roble de Guernika.

Para ese momento, en catalán se habían escrito los colosales monumentos de Ramón Llull y Muntaner y se estaba escribiendo El caballero Tirant Lo Blanc.

En euskera no se había escrito nada. Muy distinta habría sido la suerte de los vascos -y la de Isabel y Fernando- si éstos hubieran estado del lado del rey portugués y no hubiesen sido aliados de la reina castellana y el rey aragonés y no hubiesen detenido en Fuenterrabía al ejército de Luis XI.

El hecho fue que los vascos fueron el apoyo más constante y decisivo, de Isabel y Fernando, en sus momentos más difíciles. Ello ayudó a que, conservando sus fueros, los vascos disfrutaran de eminentes posiciones de prestigio, poder y privilegio, desproporcionados a su población, a partir del momento cuando Castilla conquista Granada en 1492, y en el siglo XVI absorbe a la mayor parte de España y engulle al nuevo mundo y el castellano llega a los niveles de perfección y belleza de su "siglo de oro".

Un divertido pero muy fiel y veraz testimonio de esta realidad, lo da Sancho Panza, cuando en su carácter de gobernador de la Insula Barataria pregunta: "¿Quién es aquí mi secretario?", a lo cual uno de los presentes responde: "Yo, señor, porque se leer y escribir, y soy vizcaíno...". "Con esa añadidura" -comenta Sancho- "bien podéis ser secretario del mismo emperador".

Los vascos -a diferencia de los catalanes- no estuvieron excluidos de la conquista de América. Para todo efecto legal y práctico los vascos eran súbditos del rey de Castilla.
A pesar de su reducida población -nunca han sido muchos- las individualidades vascas destacan en el descubrimiento y la conquista de América.

El navegante que realiza la mayor proeza de navegación de todos los tiempos, fue el vasco JUAN SEBASTIAN ELCANO.
Acompañando a Magallanes fue él, quien por elección de la marinería sobreviviente, capitaneó el primer viaje de circunferencia del mundo, cuando el irascible portugués murió flechado.

El más loco de todos los enloquecidos conquistadores fue el vasco LOPE DE AGUIRRE. Descendiendo de las alturas de los Andes peruanos, Aguirre bajó por el Marañón y el Amazonas hasta salir al mar y por allí llegó a la isla de Margarita en las costas de Venezuela, donde el fantasma del Tirano Aguirre todavía espanta sus playas y al poblado de Puerto Fermín, se le llama alternativamente El Tirano.

Y si este vasco fue cruel y sanguinario, otro vasco fue el santo y bondadoso primer obispo de México, JUAN de ZUMARRAGA, defensor de los Indios, cuya carta a Carlos V es uno de los documentos cimeros de la historia de la defensa de los derechos humanos.

El PARAGUAY fue colonizado por el vasco IRALA, MÉXICO occidental por el vasco Francisco de IBARRA, las FILIPINAS por los vascos LEGAZPI y URDANETA.
El papel de la Compañía Guipuzcoana en la formación de Venezuela en el siglo XVIII fue decisivo. El más universal e inspirado caudillo de la emancipación de los pueblos hispánicos de América, Simón Bolívar era descendiente de vascos; Urdaneta, y Arizmendi, fueron los caudillos de los dos extremos oriental y occidental de una Venezuela que se estaba formando.

El último y más feroz caudillo realista de la guerra de emancipación americana, que murió en el Alto Perú peleando por un rey que no se lo merecía, fue el vasco Pedro OLAÑETA.
Con mucha razón el vasco Miguel de Unamuno, ve la presencia vasca en la formación de los pueblos hispánicos de América, como el principal factor de su personalidad histórica. No anda descaminado.

La historia de Chile y la de Venezuela no podrían escribirse si excluyen de su quehacer, a los inconfundibles apellidos vascos. Yo mismo, humilde escribidor, con mi apellido vasco a cuestas que ya va para dos siglos y siete generaciones que pasó a esta orilla del Atlántico, me siento vasco, me creo vasco y de tanto sentirme y creerme siento como mío al pueblo de donde salió uno de mis remotos abuelos. En todos los procesos históricos y culturales de Castilla del siglo VIII al XVI y los de España y América del siglo XVI a nuestros días, los vascos tuvieron posiciones de enorme peso y relevancia política, cultural y religiosa.

Pero a diferencia de los catalanes, los vascos no sufrieron -en calidad de entidad regional o cultural- ninguna catástrofe política, hasta su adscripción al partido Carlista en los conflictos que se iniciaron en la guerra civil de 1833 a 1840; que se repitió en 1872 y que se metastaseó en la espantosa y fratricida guerra que estalla en 1936, cuando un sector predominantemente navarro, los "requetés" Carlistas, se sumó a la rebelión franquista, mientras varias personalidades y partidos vascos apoyaron, lucharon y murieron por la República, como extremos de una realidad más compleja, en la cual no hace falta meterse para demostrar lo que aquí razono.
vascos MAQUINISTA DEL XIX
LOS VASCOS DEL SIGLO XIX


Por una y mil causas, a mediados del siglo XIX, se produjo un intenso proceso de industrialización del País Vasco, menos intenso o ausente en el resto de España, salvo Cataluña. En poco tiempo con el hierro de sus minas en Vizcaya y Guipúzcoa se fabricó acero y con el acero vasco, los vascos construyeron barcos, bicicletas, armas, maquinarias y ferrocarriles.

Desarrollando un talento financiero conspicuamente ausente en Madrid, que antes y después de la "restauración" había pasado de ser un molesto y soportable quiste de burócratas a convertirse en un insoportable tumor de parásitos, los vascos especialmente los bilbaínos, organizaron bancos que financiaron telares, fábricas de papel y empresas de toda índole, generando una riqueza que la perezosa burocracia madrileña dilapidaba alegremente.

Una formidable generación de empresarios vascos, modernos, eficientes, trabajadores -entre los cuales se destacaron Víctor Chávarri, la familia Ybarra, Horacio Echavarrieta, Eduardo Aznar, Federico Echavarria, y muchos más- crearon riqueza y prosperidad. Con ello, la población vasca, siempre equilibrada o en merma, por la constante emigración de vascos a todas partes del mundo, se enriqueció y con ello, creció su animadversión por el estéril centralismo de Madrid.

Ello se enredó con los movimientos románticos de autonomía cultural propios del siglo XIX como la Renaixensa catalana pero se envenenó de un nacionalismo xenófobo racista y enfermizo.

La curiosa singularidad de la historia y la cultura del pueblo vasco -indudable e innegable- empezó entonces un proceso de idealización y tergiversación y falsificación que condicionó la visión demencial que de ellos mismos tomaron algunas minorías de las nuevas generaciones de vascos, que llevaron a algunos grupos a transitar por los peligrosos caminos del fanatismo nacionalista que conducen al abismo de la violencia irracional que como cáncer maligno, se nutre de su propio veneno.

vascos DON PIO BAROJA de Echevarria

LA FALACIA DEL EUSKERA


Si es cierto que los derechos históricos forales vascos son innegables y su fuerte carácter regional les otorga un derecho histórico a la autonomía de su gobierno local como la que han logrado y hoy disfrutan; a diferencia de Cataluña y del catalán, con la lengua vasca no había ni hay nada que hacer "renacer" porque no hay, ni ha habido nunca, nada que merezca llamarse "literatura vasca".

Los derechos forales vascos se escribieron en castellano. El primer libro escrito y publicado en lengua vasca vio la luz, con la rareza de un fósil en 1545, cuando el quechua, el aymará, el nahua, el tolteca, el maya y el guaraní -que eran y son lenguas más ricas, expresivas y desarrolladas- eran vertidas al alfabeto fonético castellano y transcritas o traducidas sus expresiones literarias a la lengua de Castilla y vaciadas en ellas los catecismos y leyes del nuevo orden hispánico de América. Nada de eso sucedió en el País Vasco, porque no era necesario.

Las crónicas históricas de Castilla y Cataluña se escribieron por orden de sus monarcas en el siglo XIII en castellano y catalán. Las primeras historias regionales de las provincias vascas, son una artificialidad propia del siglo XIX, y no una genuina expresión de realidades.

La primera sistematización de la lengua vasca, que no merece el nombre de gramática, fue la del jesuita Manuel de Larramendi, del siglo XVIII. El enigma de su origen llevó en 1815 a Juan Bautista Erro al disparate mayúsculo de afirmar que el euskera era la lengua de Adán.

El innegable hecho que no existen expresiones literarias vascas ni nada en lengua vasca que se parezca ni remotamente al Cantar del mío Cid o al Quijote en castellano, a Os Lusíadas en Portugués, ni a la colosal obra del formidable Ramón Llull, las Crónicas de Muntaner o al Tirant lo Blanc de Martorell en catalán o al Popol Vuh de los mayas, se intentó contrariar creando una literatura artificial e indigestible para nadie por lo fea, tosca y dura e ilegible para la mayoría de los vascos.

La verdad es que si no hay, ni ha habido literatura vasca escrita en lengua vasca, sí ha habido y hay una riquísima y hermosísima literatura vasca escrita en castellano. En esa literatura vasca se expresa con el poder, la riqueza la belleza y la universalidad del castellano, la fuerte personalidad e idiosincrasia del pueblo vasco.

El carácter vasco se manifiesta en la vida y la obra de un Ignacio de Loyola. Su ascetismo, su disciplina, su fervor, su autoritarismo, son vascos, ¡vasquísimos!

Si Ignacio de Loyola hubiera escrito sus Ejercicios espirituales o los Estatutos de la Compañía de Jesús en euskera, ni los jesuitas habrían sido lo que fueron, ni Ignacio de Loyola, habría sido el vasco más famoso e influyente de la historia.

Y el que no lo escribiera en vasco, no le resta un gramo al vasquismo de la vida y la obra de Loyola. Ni uno. El carácter y la vida de los vascos se expresa torrencialmente en las obras del vasco Pío Baroja -para mi gusto- el más grande novelista español del siglo XX.

Ninguna obra escrita en la tosca y pétrea lengua vasca podría jamás expresar lo que Baroja trasmite de los vascos en sus Trilogías de la tierra vasca, La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz o Zalacaín, el aventurero. Los agridulces personajes barojianos, unos desequilibrados, otros aventureros de alma generosa y noble, todos de un humor y una conducta lógica y a la vez absurda, son lo más vasco que pueda darse.

vascos JUARISTI

LAS MENTIRAS DE SABINO


Pero cada cabeza de vasco es un mundo y cada pluma vasca pinta a su pueblo y escribe su historia, no como fue, sino como quisiera que hubiese sido y quiere que sean.

Pío Baroja pinta a los vascos como un agregado contradictorio de carlistas y anarquistas, aventureros del mar y contrabandistas de la montaña, ilusos y pragmáticos. Ramiro de Maeztu, interpreta el dinamismo económico vasco del siglo XIX como el factor esencial de la historia vasca.

Unamuno ve la historia vasca como parte esencial e integral de la historia castellana, y como tal, parte integral de la historia de los pueblos hispánicos de España y de América.

En el variado menú de literatura vasca, mi gusto se inclina a favor de quien veo como el mejor y más cabal intérprete del significado histórico de Castilla en la formación de los pueblos hispánicos y de la participación que en ella tuvieron los vascos: el vasco Miguel de Unamuno.

Desde Ramón Llull, en el siglo XIII hasta Andrés Bello en los comienzos del siglo XIX, los pueblos hispánicos no han producido un genio enciclopédico de las letras más universal, más rico, más variado, más atractivo que el vasco Miguel de Unamuno. Y no hay vasco que sea más vasco que Don Miguel ¡mecáchis!

En el otro extremo del desacierto, y fuera del campo de la interpretación histórica filológica o literaria -no podría estar dentro de ella- en el siglo XIX, aparece Sabino Arana (1865-1903) creador de un movimiento político que definía a los vascos como nacionales de un país con un derecho natural y racial a la secesión y la independencia de España. Arana olvida el aporte vasco a su creación y engrandecimiento, y niega que fuera parte de ella.

Así fue como en un momento histórico fértil para la germinación de disparates parecidos, Sabino Arana sembró el veneno de una república vasca independiente, constituida por siete provincias, formada por Vizcaya, Guipuzcoa y Alava, las tres provincias vascas francesas, y falsa y arbitrariamente, a Navarra.

Cuando el esperpento del orden político creado por Cánovas del Castillo colapsó en la dictadura militarista y cuasi fascista de Miguel Primo de Rivera en 1923, y ello llevó a la caída de la monarquía en abril de 1931, un sector del separatismo vasco pensó que era su hora en la II República Española, que surgió de allí.

Sin entrar en muchos detalles, este contexto histórico-político, fue favorable para que un grupo de poetas vascos; Lizarde, Lauxeta, y Orixe, intentaran la tarea de inventar una literatura vasca que en el milenio de su existencia no se había producido.

La guerra que estalló en 1936 y el bombardeo de la histórica población de Guernica por la aviación nazi aliada de las fuerzas nacionales, cuyo recuerdo todavía hace vibrar la indignación a toda persona sensata y sensible, fue -en todo sentido- una tragedia cuyas repercusiones se sienten en nuestros días.

Sin dejarme arrastrar por la alienante polémica política, que no tiene cabida en un ensayo de estas dimensiones y propósitos, el hecho fue que, sea cual fuere la opinión que se tenga y el lado que se ocupe en la cuestión autonómica de los vascos, lo cierto es que la LENGUA VASCA ES EL CASTELLANO.

No hay movimiento político, por más exitoso y popular que sea, o por más violencia que practique, que pueda rehacer la historia al extremo de inventarla, y mucho menos, que pueda darle a la lengua vasca una historia que no tiene y unas expresiones literarias que nunca tuvo.

Todo intento por imponer tamaña artificialidad coactivamente, es un salto atrás.

El euskera es un anacronismo sin pasado ni futuro posible. Encerrarse en una lengua pobre, apta para servir de lengua clandestina de contrabandistas y guerrilleros, inadecuada para recoger o expresar cultura, es el mayor desatino imaginable.

La lengua del pueblo vasco ha sido, es y será el castellano. Punto.

En ella se expresaron Ignacio de Loyola, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Miguel de Unamuno y tantos otros, que son la mayor y más auténtica gloria del pueblo vasco y que como tales, son honra y patrimonio de la cultura de todos los pueblos hispánicos.



MENTIRAS DEL NACIONALISMO ACTUAL



1. MATANZAS EN LOS BARCOS PRISIONES



El bombardeo de Guernica ha pasado a la historia como una atrocidad de guerra. Sin embargo, murieron muchas más personas asesinadas en la retaguardia que durante aquel bombardeo. Varios barcos fueron convertidos en prisiones. Uno de ellos fue el “Cabo Quilates“.

Gregorio Balparda, abogado y diputado liberal por la circunscripción electoral de Valmaseda El 24 de agosto de 1936 recibía una comunicación de la Junta de Defensa de Vizcaya. Le reclamaba “sin excusa ni pretexto de ninguna clase“ para actuar como fiscal militar en los tribunales sumarísimos que se estaban organizando en la provincia de Guipúzcoa.

Como Balparda creía que la Justicia militar era cualquier cosa menos justicia y pretendían que acusara de rebelión militar al general Muslera, decidió no prestarse a la comparsa y se dio de baja en el Colegio de Abogados. Detenido poco después, fue interrogado en el Gobierno Civil por el ugetista Paulino Beltrán delante del gobernador Echevarría Novoa.

-O sea, que ya no es abogado y no puede intervenir en el asunto. -En efecto, no voy a actuar contra mis convicciones. No voy a servir de Caifás. -Está bien. Si el gobernador no ordena otra cosa, que lo fusilen en el acto -bramó Beltrán-.

En lugar de fusilarle le internan en la comisaría Elcano de donde saldría el 31 de agosto con otros 18 presos con destino al barco-prisión Cabo Quilates, un antiguo mercante de la naviera Ybarra fondeado frente a El Abra, en el término municipal de Erandio.


Aquel mismo día le molieron a palos hasta que perdió el conocimiento. Luego le ataron a la grúa del barco y un miliciano ordenó:

- ¡Al agua con este cabrón!

Desnudo, atado de pies y manos, le zambulleron en la cloaca del Nervión una y otra vez hasta que perdió de nuevo el conocimiento. Acto seguido, le subieron a la cubierta y le descerrajaron un tiro de gracia.

-¡Otro fascista menos!

Concluida su hazaña, sus verdugos se quedaron con sus zapatos de Villarejo color marrón y su traje de Moronati, sucio por los días de cautiverio.

Por José Díaz Herrera
vascos JEFE DEL PNV CON HITLER

2. EL LEHENDAKARI AGUIRRE VISITA a HITLER


El nacionalismo vasco afirma que siempre ha favorecido las libertades y los ideales democráticos. Sin embargo, en plena II Guerra Mundial, el “lehendakari“ Aguirre VIAJÓ A BERLIN, donde pasó cuatro meses tratando de buscar la forma de negociar un “PROTECTORADO “ vasco dentro de la futura Europa nazi que se da por segura en todas las cancillerías europeas.

El Euskadi Buru Batzar realizó un informe de respuesta a las propuestas nazis sobre la “cuestión vasca“, donde se revela la idea del PNV de que se cree una especie de “islote“ independiente en el Pirineo.

El texto dice: “Creemos en el talento político del Führer, en su sagacidad, en su alto espíritu de comprensión y esperamos que en el nuevo orden a establecer en Europa y particularmente en España, el problema vasco será tenido en cuenta:

1. Porque a Alemania le interesa la pacificación de España y no puede escapar a su recto sentido que no hay pacificación posible sin una solución favorable a los vascos.

2. Porque el problema vasco está íntimamente ligado al problema racial alemán y por lo tanto es lógico y natural esperar que el Führer lo acoja y lo resuelva con la mayor simpatía.


3. Porque nos damos perfecta cuenta de que las simpatías de Alemania en España están en decadencia, y por lo tanto es de extrema importancia para el Führer recoger y captar nuevas simpatías si no quiere perder toda su influencia en España“.

“Hago el viaje con tres oficiales alemanes que venían de París. Amables y correctos. Llego a Colonia después de pasar la frontera a las dos y media. Tomo de milagro el tren a Hamburgo y dejo olvidada mi gabardina con la precipitación. En la frontera, concesión y facilidad. Viajo hasta Hamburgo con un simpático oficial de la Marina condecorado con las cruces de guerra. Sabe francés y me viene muy bien de intérprete. Llego a Hamburgo a las nueve cincuenta“.

De esta manera tan gráfica relata el lehendakari provisional vasco, José Antonio Aguirre, su entrada en Alemania, el corazón del imperio nazi.

Viaja solo en un tren, rodeado de simpáticos y amables oficiales nazis, sin ningún control de pasaportes, sin lentos ni molestos registros de las SS, la temida policía política y racial que dirige Heinrich Himmler, sin preguntas ni interrogatorios incómodos, sin la más mínima molestia.

El país más vigilado y seguro del mundo abre las puertas al lehendakari vasco.

Por José Díaz Herrera

vascos BARRA
vascos GALINDEZ

3. UN CHIVATO AL SERVICIO DE LA CIA



Durante el exilio, el Servicio de Información vasco se dedicó a espiar a los partidos políticos de las democracias de Hispanoamérica, delatar los planes de sus disidentes a Estados Unidos y vigilar a los exiliados en beneficio propio. Sus agentes se infiltran en los movimientos nacionalistas puertorriqueños, filipinos, panameños, dominicanos y cubanos y actúan como chivatos con el único objetivo de fomentar el colonialismo de Estados Unidos sobre sus respectivos países.

Nacido en Madrid el 12 de octubre de 1915, de padre vasco y madre madrileña, Jesús Galíndez Suárez tras estudiar Derecho en Madrid, afiliarse al PNV en 1938 y mandar los pelotones de ejecución en la Guerra Civil, al finalizar la contienda emigró a República Dominicana.

Allí comienza la etapa más oscura y siniestra de su vida. El 10 de junio de 1944, el agente Arthur P. Duggan, que actúa bajo la cobertura de agregado legal de la Embajada de Estados Unidos en Ciudad Trujillo, informa al jefe del FBI, John Edgar Hoover, de que ha captado como ESPIA al delegado del Gobierno Vasco en la isla.

A Galíndez se le asigna el código DR-10 (que posteriormente se le cambia por el de Rojas) y se le encarga vigilar a la oposición al régimen del generalísimo Leónidas Trujillo. Meses más tarde, Duggan informará a Hoover: “Galíndez ha sido franco al afirmar que prefiere informar sobre los nazis en Santo Domingo a hacerlo sobre las actividades de los comunistas españoles, donde cuenta con buenos contactos. De todas formas, siempre que ha podido ha brindado valiosa información sobre los movimientos e intenciones de los comunistas españoles.”

En junio de 1944, Clement J. Driscoll, nuevo jefe del FBI en Ciudad Trujillo, envía otro informe elogioso de Galíndez. Dice el espía Driscoll: “El agente ND-507, alias Rojas, sigue brindando valiosa información sobre todos los refugiados españoles, los comunistas en República Dominicana, sobre asuntos relacionados con la política local y sobre los falangistas españoles. Es nuestra mejor fuente sobre el Partido Comunista de España y sus tentáculos.”

Edgar Hoover agrega:

“Gran parte de la información facilitada por nuestra fuente no puede ser obtenida por otros medios debido a sus excelentes relaciones en la comunidad latinoamericana. Incluso repasa todos los días la prensa de habla hispana en Nueva York por si hubiera alguna información de interés para el FBI y mantiene contactos con insurgentes de Cuba, Panamá, Filipinas y Puerto Rico que pueden sernos de mucha utilidad”.


Por José Diaz Herrera

4. EL CURA QUE AYUDÓ A LOS ASESINOS

vascos PULPITO VASCO

La mayoría del clero vasco ha demostrado una cosa: en los dos últimos siglos ha estado siempre al lado del secesionismo y de la desmembración de España.

Un ejemplo: CARRERA CICLISTA EN SALVATIERRA

“De regreso, junto a José Manuel Ariztimuño Pana, José Lorenzo Ayestarán Fanegas y Félix Alberto López de la Calle, alias " Mobutu", se desplazan al lugar de dónde van a partir los ciclistas. Por el camino, mientras se desplazan a pie, se tropiezan con el cura, que, con el mayor descaro, les indica con la mano el lugar desde donde va a partir la carrera.

La Guardia Civil espera a que se dé la salida. Sin perder un segundo, los terroristas deciden actuar de inmediato. -Vosotros a por los guardias, que yo me encargo del cabo -ordena Pana, jefe del comando ETARRA..

Inmediatamente, saca la pistola y dispara contra el cabo primero. Sus compinches, José Lorenzo Ayestarán Legorburu y Félix Alberto López de la Calle se encargan de asesinar a los agentes.

Herido de muerte, al cabo primero José Vazquez le quedan aún fuerzas para refugiarse debajo de un coche y empuñar su arma reglamentaria.

Ayestarán Legorburu se da cuenta de las intenciones del agente y grita.

-¡Liquida a ese hijo de puta o nos mata!

El jefe del comando, que había iniciado la huida, vuelve sobre sus pasos y le remata en el suelo. Tras asesinar a los agentes, huyen al caserío de Mariano Barbero y se ocultan. Horas más tarde, la Guardia Civil los detiene y los traslada a la Comandancia de Salvatierra para proceder a su interrogatorio.


-¡Quiero ver a los detenidos! ¡Creo que están ustedes torturándoles y exijo que se cumplan los derechos humanos! -increpa el cura al agente que hace guardia en la puerta-.

“La indignación con el cura fue tan grande que uno de mis compañeros, ofuscado por el odio que destilaba, le cogió del cuello y le llevó a rastras ante el velatorio. ¿Y por qué no se preocupó antes por los derechos humanos de estos hombres? ¿Los guardias civiles no tienen derechos humanos?, le increpó“.

Aquel día, el cura salvó el pellejo de milagro. Un mes más tarde era detenido en la casa parroquial. Cuando los agentes, después de aporrear la puerta, tuvieron que echarla abajo para llevárselo esposado, se lo encontraron escondido debajo de la cama.

Estaba como Dios lo trajo al mundo, es decir, desnudo y en compañía de la alcaldesa.

Al descubrir el lío de faldas, los agentes de Salvatierra entendieron por qué el poder político local y el eclesiástico no paraban de llamar por teléfono al cuartel para preguntar por la hora en que debía salir la carrera ciclista.

Por José Diaz Herrera

vascos Picasso

5. CHANTAJE DEL PNV AL PSOE



La utilización partidista del Concierto Económico por el Gobierno Vasco le permite sostener una red clientelar y ser una fuerza casi invencible en un proceso electoral.

En 2005 son precisamente los beneficios del saqueo histórico de las riquezas nacionales lo que puede abrirles las puertas a la independencia.

Tras ganar las elecciones autonómicas de 1986 por un escaño de diferencia, el PSOE decidió entregar el poder al PNV para evitar que se echaran al monte y hubiera que bajarlos del Amboto, Gorbea o Kampazar a tiro limpio.

Lo que no se ha contado todavía es que, para asumir un poder político que le había llovido del cielo, el PNV puso como primera condición que se cancelaran las propuestas de liquidación provisional del cupo, efectuadas entre 1981 y 1986 por los distintos gobiernos de Felipe González, y se elevaran a definitivas sin la más mínima discusión por parte del ministro de Economía y Hacienda.

El PSOE se negó en principio a asumir esa carga. La dirección del PNV mandó que se pusiera sobre la mesa una maleta de papeles sobre la estructura del GAL, que el subcomisario José Amedo había dejado en un coche, tras sufrir un accidente de tráfico en la autopista Bilbao-Behobia y ser auxiliado por la Ertzaintza.
vascos EUSKALTEL OPERADORA TELEFONIA DEL PNV
El PSOE no tuvo más remedio que transigir y pagar este “impuesto revolucionario“.

El Gobierno Vasco dejó de abonar, de esta manera, al Estado central más de DOSCIENTOS MIL MILLONES DE PESETAS, cantidad que se dedicó, en parte, a construir el Guggenheim, a limpiar la ría de Bilbao, a construir la compañía telefónica vasca Euskatel, para buscarle empleo al ex lehendakari ARDANZA, y a poner los cimientos a la central energética de ciclo combinado para que las provincias vascas puedan ser autárquicas desde el punto de vista gasístico y energético y trazar la futura “Y” de alta velocidad, una red diseñada no para comunicarse con el resto de la Península y Europa, sino para “vertebrar“ una comunidad nacionalista.

La negativa a aceptar las propuestas de liquidación provisional del cupo continuó en la etapa del PP, salvo en el 2003, en que el director general de Haciendas Territoriales, Rafael Cámara, les obligó a abonar 32,2 millones de euros, casi cinco mil millones de pesetas.

De donde se deduce que, mediante las sisas permanentes al Concierto Económico, los españoles llevamos 25 años pagando las estructuras básicas para que los vascos puedan ser independientes.

José Diaz Herrera.
vascos RELOJ DEL AUTOR

N A C I O N A L I S M O

Los materiales para esa ideología, formulada por Sabino Arana entre 1890 y su muerte en 1903, proceden del pasado FUERISTA. Para los nacionalistas los fueros son "lagi-zarrak", o las leyes viejas como expresión de independencia. Puro mito.
El propio nombre "fuero", aunque aplicado a la provincia de Guipúzcoa o al Señorío de Vizcaya entre la Baja Edad Media y el siglo XIX, es de raíz claramente castellana y designa los privilegios OTORGADOS por el Rey a un ayuntamiento o territorio (ejemplo, fueros de Sepúlveda o de Sobrarbe (en otros territorios peninsulares).

Lo que ocurre es que los nacionalistas están interesados en forjar el mito de que los fueros son la expresión de una libertad originaria, no concesiones o privilegios, para así frenar de antemano cualquier pretensión regia de recorte. Libertad o soberanía originaria, pacto con la Corona, son argumentos que los ideólogos acuñan en el Antiguo Régimen, que entonces son puramente defensivos, pero que se convierten en argumentos en favor de la independencia en la crisis del siglo XIX.

Era una situación compartida en Francia con variantes por Alsacia, Provenza, Bretaña o los mismos territorios vascofranceses, pero que allí barrió la Revolución francesa para siempre.

En España, sin embargo, al hilo de las guerras carlistas, sobreviven primero y luego son integrados en el orden constitucional (1839) y por último suprimidos en 1876. Quedan como el MITO de una edad de oro en que los vascos conservaban su lengua y su "pureza de raza", al excluir la presencia en su suelo de "judíos, moros, herejes y gentes de mala raza" desde principios del siglo XVI.

Hasta finales del XIX en Guipuzcoa había que presentar "Carta de Linaje" ante las Juntas Generales para poder optar a CAMBIAR DE VECINDAD, para trasladarse a vivir de un municipio a otro, en función de medievales conceptos sobre hidalguias.

De ahí el papel central del racismo en la propuesta independentista de Sabino Arana, que se limita a dar el total de los sumandos doctrinales acuñados por el fuerismo, privilegiador de señores rurales. En este sentido, el mito de los "derechos históricos" de que comienza a hablar entre 1835 y 1845 un tipo enloquecido (el vate francés Chaho), el forjador del mito de Aitor y de las carlistadas como guerras de independencia, hacen su entrada en la historia.
Y ahí siguen.
vascos POBLACION DE CHINOS y ECUATORIANOS

55% UNO y 20% DOS APELLIDOS VASCOS

¿Qué es "pueblo" vasco?


Se pide a los nacionalistas que definan "Pueblo Vasco", sin que jamás lo hayan sabido concretar por la simple razón de que para ellos, al igual que para Hitler, “pueblo vasco sólo lo es el compuesto de gentes exclusivamente nacionalistas“. Los vascos no nacionalistas han sido excluídos del concepto “Pueblo Vasco”.

* Yo no veo que lo seamos por la raza, porque hoy es imposible distinguir “razas“ entre caucásicos. Es decir, no existen ni la raza francesa, ni la inglesa ni la germana ni la italiana, y mucho menos la vasca.

* Ni por el idioma (En tierras vascas: 75% castellano, 25% euskera, en cuanto al uso habitual. Y en cuanto al conocimiento: 100% castellano., 55% euskera)

* Ni por la procedencia (20% dos apellidos vascos, 25% ningún apellido vasco, 55% un apellido vasco y otro no). * Ni por la exclusividad del sentimiento de pertenencia (70% se siente español en mayor o menor medida) * Ni por la exclusividad del origen (Casi 4.000.000 de personas en el resto de España de procedencia vasca). * Ni por la historia (Siempre unida a la del resto de España). * Ni por la cultura (la Cultura que han hecho los vascos ha estado relacionada con su inclusión dentro de España en proporción de 98 a 2) * Ni por el ámbito territorial con correspondencia jurídico administrativa (los navarros, mayoritariamente felices de su Fuero, y los vasco franceses de ser franceses).

¿Qué hace a uno de Portugalete más parecido a uno de Bayona que a uno de Burgos?

Porque lo que la realidad demuestra, día a día, es que NO EXISTE EL PUEBLO VASCO en el sentido de colectivo homogéneo con derecho propio del que nos hablan los nacionalistas. Existe la SOCIEDAD VASCA, que es homogénea sólo en el País Vasco, y sólo por una causa: regirse por una misma ley, el Estatuto de Autonomía concedido por el Gobierno de España.

Y los ciudadanos vascos son también parte de la sociedad española en cuanto a que ésta es homogénea por una sola causa: regirse por una misma ley, la Constitución. Y son también parte de la sociedad europea que es homogénea sólo por una causa: compartir unas bases administrativas y jurídicas que se reforzarán con la aprobación de la Constitución Europea.

Ni uno de Azkoitia se tiene que identificar culturalmente con uno de Donosti; ni uno de Bilbao con uno de Vitoria; ni uno de Galicia con uno de Andalucía; ni un italiano con un alemán. Estamos unidos sencillamente por unas leyes que nos atribuyen competencias, nada más.

Ninguna de ellas nos hace ni más ni menos vascos, ni nuestra vasquidad depende del sistema jurídico. Somos vascos y nadie puede cambiar éso. Como los gallegos son gallegos o los de Toledo son castellanos.

Y sí, podemos revocar todos esos marcos jurídicos. Pero la pregunta es ¿Por qué? ¿Qué se gana con ello? ¿Qué se pierde? Y hay que medir el sufrimiento que se genera frente a la felicidad que se pretende. Y se podría hacer con causa suficiente para ello. Nada es inmutable ni irreversible. Pero ¿cuál es la causa suficiente para ello en estos momentos? ¿Qué ganaremos que compense el cataclismo?

Este es un contencioso entre VASCOS, unos no nacionalistas y otros nacionalistas.

Y el mismo hecho de que estos últimos pretendan que el contencioso es con España, demuestra que ignoran a los vascos no nacionalistas.

Creen que los vascos, en su definición, son ellos; porque los vascos no nacionalistas no existen para ellos, aunque electoralmente sean el 50%.

vascos HILANDO y REMENDANDO

DE CÓMO INVENTARON LA PALABRA EUZKADI

Las palabras euskera, euskalduna y Euskalerría, eran de uso corriente en el vascuence y significaban respectivamente “el vascuence, el que habla vascuence y el Pueblo Vasco” Todas ellas contienen la raíz eusk.

Sabino de Arana transformó eusk en euzko. Con zeda. Con su fértil imaginación encontró una explicación para el término. Siguiendo las leyendas que hacían proceder a los vascos de Oriente, imaginó que eran adoradores del sol y que, siguiendo al astro rey, llegaron a nuestra tierra.

No se le ocurrió pensar que, de ser cierta tal explicación su asentamiento definitivo tendría que haber sido Galicia o Portugal.

Sol en vascuence se dice eguzkia y Sabino de Arana imagina que los vascos se denominaban a sí mismos como eguzkikoak “los del sol“, que contrajo en euzkoak.

De este modo el nombre de la lengua se transforma en euzkera a pesar de las protestas de todos los conocedores del vascuence, y especialmente de su correligionario navarro Arturo Campión. Es de advertir que en casi toda Vizcaya confunden la “ese“ con la “zeda“.

No así en el resto de Euskalerría donde se diferencian claramente y pronuncian la “zeda“ pegando la lengua al paladar y dejando como un conducto intermedio para la salida del aire, sin sacar la punta de la lengua como se hace en Castilla. Por eso para los vizcaínos era lo mismo euzkera que euskera. Como euskaldun realmente significa “que habla vascuence“, Sabino inventó la palabra euzkotarra, para denominar al vasco, hable o no el idioma.

Euskalerría es, en rigor, el país donde se habla vascuence. Por eso Sabino inventó la palabra Euzkadi, componiéndola con las raíces euzko y -di.

Con ello quiso significar “conjunto de vascos“. Efectivamente la raíz -di, -ti. i, significa un colectivo. Pero nunca de personas y siempre de VEGETALES, especialmente árboles y arbustos: pagadi, aristi, artado, piñudi, gorostidi, ... Muchas de estas palabras son apellidos. Ni qué decir tiene que los carlistas rechazaron las innovaciones por erróneas y por partidistas.


De donde su "Euskadi" es, lingüisticamente traducido, PATATAL o solar de vegetales.

En los enfrentamientos, cuando unos gritaban ¡Gora Euzkadi Askatuta!, los carlistas contestaban ¡Gora Euskalerría! La aparición de ETA y de una intelectualidad vasca izquierdista e innovadora supuso el que casi todas las teorías lingüísticas sabinianas fueran abandonadas.

Últimamente incluso esta misma forma está siendo desplazada por el término Euskalerría.

De esto se quejaba hace poco un periodista nacionalista que recordaba que ese es el término utilizado siempre por los carlistas.

CONCLUSIÓN A la vista de los hechos hay que hacer constar que el nacionalismo ha tenido un gran éxito en difundir "sus" mitos y hacerlos pasar como tradiciones vascas. Esto nos tiene que hacer reflexionar pues si, quienes estamos obligados a ello, hubiéramos puesto más interés en la conservación de las auténticas, no se habría producido el vacío que ha permitido la entrada de tanta falsificación.

Los nacionalistas, por su parte, pueden estar muy orgullosos de su éxito con el que no han conseguido más que poner etiqueta de vasco a lo que no lo es y matar la auténtica alma de nuestro pueblo.
Jon Juaristi (Escritor y lingüista).

vascos CASINO DONOSTIA de Munoa

HUIDA DE UNIVERSITARIOS

Desgraciadamente los vascos hemos olvidado realidades previas a la industrialización, cuando por la tradicional costumbre, implantada por el Derecho Civil-Foral vasco de preservar el mayorazgo favoreciendo al hijo primogénito en la testa, obligaba al resto de los hermanos a buscarse la vida, por lo que la emigración a América inundó los países iberoamericanos de vascos, cuya evidencia más palpable es la abundancia de apellidos vascos en aquellas latitudes.

Entonces no había más modo de sobrevivir que el caserío, la labranza y pocos en las pequeñas ferrerías existentes. Pues bien. Podemos volver a aquellos tiempos.


Hace tiempo que los nacionalistas manejan los tiempos y en esa administración del reloj la producción de saldos migratorios negativos FAVORECE siempre a la sociología electoral nacionalista y al control de la sociedad por su parte.

En este momento es la mitad de la sociedad en estos territorios, están buscando mejores lugares para vivir y trabajar.

Con lo cual se está produciendo un notable empobrecimiento no sólo cultural sino de técnicos, científicos, intelectuales y profesionales.

Pero eso no les importa a los nacionalistas, que tienen la mira puesta en un horizonte: el del CONTROL ABSOLUTO DE LA SOCIEDAD VASCA, cuando queden menos ciudadanos no nacionalistas que les hagan estorbo, pues ni el hígado ni la paciencia duran más de cien años, y la gente se cansa de vivir rodeada de una estupidez patológica, que es en su definición más auténtica la causa nacionalista.

vascos DON MIGUEL DE UNAMUNO
Don Pío BAROJA y Don Miguel de UNAMUNO
Si Unamuno es el más grande pensador vasco de todos los tiempos, Baroja es el más grande novelista. Nadie ha descrito mejor que Pío Baroja el color, calor, carácter, idiosincrasia y fuerza vital de los vascos. Cuentos como "La dama de Urtubi" o novelas como Zalacaín el aventurero hacen que todo el que se deleite en su lectura, sienta una profunda simpatía por todo lo vasco y se encariñe con sus personajes vascos.

A los pocos días del ruidoso discurso de Unamuno en Bilbao, Baroja dio su opinión acerca de lo sostenido por su paisano en relación al vascuence. Lo hizo con su lapidaria ironía y la exquisita sencillez lógica de su prosa: "Para un castellano" -escribió- "lo dicho por Unamuno es una revelación; para un éuscaro es una blasfemia; para un vascongado inteligente, es una verdad que está harto de saberla".

Baroja estableció así la contradicción de la anti-inteligencia de los bizcaitarras de Sabino Arana que tomaron como una blasfemia lo que Unamuno les había dicho acerca de su absurdo y anacrónico euskarismo; y la inteligencia de vascongados que como él, eran los insultados por los disparates lingüísticos e históricos del para entonces incipiente y hoy triunfante nacionalismo separatista vasco.

"El vascuence no ha sido ni es una lengua literaria o filosófica" afirmó Baroja, "ha venido estrecha a todos los vascongados que han tratado de expresar sus pensamientos en él".

Baroja describió en 1901 a los seguidores de Sabino Arana, sin sospechar la profética actualidad que sus palabras van a tener un siglo después: "Si algunos han querido demostrar que el vascuence es una lengua que puede transformarse en un idioma literario y científico" -dijo- "ha sido un corto número de chiflados y un gran número de éuscaros carlistas con disfraz de filólogos que creen que toda la verdad del mundo está encerrada en ellos".

Para Baroja, la filiación política de ese absurdo estaba clara: "El éuscaro ha sido el padre del bizcaitarra y el carlista el padre del éuscaro. El euscarismo comenzó a manifestarse con energía después de la guerra y de que el Gobierno de la restauración quitase los fueros".

"En esa época y a consecuencia de esa medida" -dice Baroja- "todo el elemento carlista y reaccionario se sintió impulsado por una misma aspiración tradicionalista y como caballo de batalla tomaron los éuscaros el vascuence y trataron de hacer una restauración histórica, lingüística y literaria de él".

Baroja, que hablaba éuscaro mejor que Sabino Arana y conocía los pueblos y valles más escondidos de sus cuentos y novelas vascas, dice: "El euscarismo no encarnó en el espíritu del pueblo y no puede hacer literatura vascuence digna de ser estimada". Y si no lo pudo hacer entonces, menos lo ha hecho con la euskaldunización compulsiva que se inició en 1979 y que 20 años más tarde, el más benévolo balance que se haga de la relación entre su costo y su resultado, revela un rotundo fracaso que la estupefacción colectiva del nacionalismo separatista no quiere admitir.

Baroja sentenció proféticamente en 1901, que lo que entonces se logró con ello "fue introducir la afectación, el engolamiento, la cursilería entre los que escribieron en vascuence, de tal modo, que no ha habido poeta vascongado moderno que no haya recurrido a la trompa épica para tocar en falsete aires en honor de la Madre Euskeria del Padre Aitor y de otra porción de entes tan ridículos como fantásticos".

Y ha sido el engolamiento, la cursilería, la ridiculez y la fantasía lo que hoy se ha resucitado, al extremo de convertir fantasías lingüísticas e históricas en dogmas en cuyo nombre algunos se consideran con el derecho de insultar, ofender, agredir vejar y matar a todo el que exprese una opinión contraria y se resista a montarse en el carrusel de falsedades en las cuales se apoya el separatismo.

Baroja remata diciéndoles algo que hoy se puede repetir sin perder un átomo de actualidad: "Ninguno de esos poetas se han dirigido a la tierra y han ido a ver al vasco tal como es.
No han hecho más que fantasear y mentir: han pintado vascongados de plomo, costumbres para ser representadas en los escenarios madrileños del género chico: todo lo han falsificado de un modo repulsivo". "Han llegado a querer demostrarnos que los vascos, cuando eran salvajes, ya creían en un Dios único, cosa que asegura el sabio jesuita Larramendi, probablemente en un rasgo de humorismo". "De esas piadosas mistificaciones hay a montones, inventadas por los éuscaros".

Hoy, el pueblo de Unamuno y Baroja estupefacto, vive en un clima de terror. Las caras de quienes se atreven a discrepar de la versión estupefaciente que de su lengua y su historia tiene la minoría que los gobierna, aparecen en fotografías en el centro de la mira de un fusil.
Sus casas son pintadas con frases alusivas a su inminente muerte. Más de la mitad de los vascos, y las tres cuartas partes de los alaveses que no hablan ni entienden euskera ven impedido su acceso a cargos públicos, y deben escuchar y ver una radio y una televisión que habla en una lengua ininteligible, pero que ellos sostienen con sus impuestos.

El miedo la estupefacción y no la convicción de los vascos que viven en pueblos pequeños donde es imposible votar en secreto, sigue eligiendo diputados alcaldes y concejales del partido brazo político de la banda asesina.
Los españoles de otras regiones, que se ganan el pan en el país vasco son vejados y tratados de "maquetos". En la Universidad de Deusto, regentada por jesuitas, impera el terror, no la libertad de cátedra.

De poco sirvió lo que Miguel de Unamuno y Pío Baroja dijeron y advirtieron hace un siglo. Las ideas estupefacientes de Sabino Arana fueron preferidas y triunfaron.

Los escritos de Unamuno y Baroja están hoy políticamente proscritos del país vasco. Sus ideas, sus reflexiones sus raciocinios son desconocidos por la juventud vasca, cuya educación ha sido secuestrada por los seguidores de Sabino Arana.
Y mientras esto no cambie, el remolino del estupefaciente seguirá moliendo y matando.


JAVIER AROCENA

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